lunes, 14 de abril de 2008

Despedida

¡Hola!

Me despido, por fin. Estaba alargando esto demasiado tiempo ya. Fue un placer compartir las entradas con muchos de vosotros.

De momento no tengo pensado volver a crear otro blog. Dejaré este tal y como está, navegando entre la basura de Internet, a la espera de que a alguien le pueda interesar algún día.

Espero que os vaya bien.

Besos y abrazos,

Adrián

domingo, 17 de febrero de 2008

Capítulo 2

Hola:

Esta entrada la quería titular "Empezando a estar harto", pero como mi calidad de escritura ha bajado muchísimo y cada vez las tonterías son más grandes, he pensado hacer que esta pobre entrada sea el capítulo segundo de la serie.

Desde aquí ya digo que no sé si la terminaré, ni propósitos ni nada. Estoy muy, muy desmotivado para seguir escribiendo. Y para qué engañarnos, desde que algo que escribí aquí sirvió para enemistarme con gente de clase, ya ni me atrevo a escribir lo que pienso. Lo cual es triste, porque si yo quiero compartir lo que pienso con los demás para que se me entienda más y mejor, no comprendo por qué tiene que volverse en mi contra y, en vez de favorecer la comunicación, favorecer el desprecio y el orgullo. La gente debería aprender más a decir lo que piensa y menos a guardar rencor, pero entonces no serían humanos.

El caso es que desde ese incidente bastante desafortunado y de ni siquiera devolver el saludo cuando claramente saludaba a esas personas, evitar mirarnos y estar tan mal en general, por todo ello y más, cada vez que escribo algo pienso que ha de ser neutro y carente de pasión; pero si escribo sin pasión, muestro sólo una parte de mí, una parte sin tono y bastante políticamente correcta, y para eso es mejor que me dedique a escribir libros de viajes. Así que para no escribir como quiero, mejor no escribo y, por eso, puede que esta sea una de las últimas entradas de este blog. De todos modos, ahí va...

Esta vez quisiera hablar de lo inepta que es la gente, poco hábil, atontada y lo peor de todo, inoportuna. Es tal la frustración que no sé ni por dónde empezar...

- Inglés:

La profesora es tonta o se cree que nosotros, sus alumnos, lo somos. ¿Quién puede creerse que estás mes y medio de baja y lo que tienes no es lo suficientemente grave como para poner a alguien que te sustituya? Pues nada, desde antes de Navidad, estamos a mediados de febrero y la profesora no sólo no aparece, sino que ni siquiera envía un correo colectivo explicando qué ocurre. ¿Y quién tiene que decirnos las notas? Pues ella, cómo no. Yo lo que sé es que mañana empieza el segundo cuatrimestre y aún nos falta esa nota.

- Vecinas:

Pero cómo son tan, tan... aaaaaaaaaarrrrrrrrgggggggghhhhhh. Estaba yo tranquilamente chateando con gente, en plan relax total. En el resto del piso sólo quedaba un compañero que estaba igual que yo, de relax. De pronto llaman a la puerta y, ¿quién es? Las vecinas, que necesitaban ayuda para cargar piedras porque estaban haciendo cosas en el piso. A ver, señoritas, que no se puede retocar nada del piso, y coger piedras de la obra para hacer una supuesta mesa dudo que esté bien mirado. Pero nada, allí que nos ha tocado ir a los pringadillos de turno a cargarles las piedras, y no es que pesaran poco. Cuando he vuelto, claro está, ya no quedaba nadie con quien chatear, lo cual ha sido frustrante.

- Ligues:

Debo ser el hombre más feo del planeta, poco agraciado tanto en el físico como en el carácter, porque no entiendo cómo TODOS pasan de mí. Entre que cada vez tengo el gaydar más estropeado (casi desmantelado, últimamente) y que cuando encuentro a alguien pasa de mí, de mala manera, ya no sé qué pensar. Para mí que los hago sentirse superiores a mí, porque luego se creen que pueden tratarme como si no tuviera sentimientos y se me pudiera decir cualquier cosa sin que me afecte. Lo mejor es cuando hacen como que muestran interés y luego pasan de ti, o van alargando el momento de conocerse bien; ¿no os molesta cuando os sucede algo así? Es como sentirse utilizado, o material de segunda.

En fin, corto ya esto, que a veces creo que me quejo por nada. Como me han dicho no hace mucho, quien no se consuela es porque no quiere, así que lo de inglés ya se verá, lo de las vecinas es algo que estará ahí hasta final de curso y los ligues... pffffff... Creo que va siendo hora de empezar a salir más de fiesta y tener menos escrúpulos (o pasar muuuuuuuuucho de la peña).

Hasta otra.

miércoles, 23 de enero de 2008

Capítulo 1

¡Hola a tod@s!

He decidido escribir el primer capítulo de esos que ya mencioné; motivos: el Tratado de Bolonia y mi cumpleaños, principalmente.

Lo del tratado ha salido que NO se aprobó la implantación inmediata, así que supongo que queda medio año para ir haciendo modificaciones al plan de estudios de modo que no sea demasiado traumático el cambio. También están pensando en manifestarse (no sé por qué ni para qué, la verdad) las distintas escuelas y facultades, y nos piden consejo a los alumnos... Pues bueno, ahí si que ya no tomo parte, que a mí las "manis" sobre cosas que no tienen marcha atrás me parecen algo tontas (y, pese a que no lo creáis, no soy el único que piensa así), aunque no hay que quitarles mérito a los activistas que han logrado que se posponga un poco más la implantación en la facultad, a pesar de que no es seguro que nos vaya a afectar a los que ya estamos dentro, por eso de que es algo gradual, como cuando la L.O.G.S.E.

Y ahora a otra cosa... Sí, así es, ya he llegado al cuarto de siglo, veinticinco años, rozando los límites entre la madurez definitiva y la juventud alocada. Bueno, vale, de alocado no tengo mucho, es cierto; tal vez por ello no haya notado mucho el paso del tiempo. El año me ha ido bastante bien, altibajos incluidos, cargado de nuevas e intensas experiencias: fin de Erasmus en Coventry (UK), cambio de carrera (de Ingeniería Téc. Industrial a Traducción e Interpretación), mudanza a Barcelona para estudiar, un trabajo en el que he estado muy cómodo, el conocer a mucha gente que ha valido la pena conocer, también a gente que habría sido mejor si no la hubiese conocido (aunque tampoco me llego a arrepentir porque tarde o temprano tenía que suceder y, como dice una canción, "lo que pasó, pasó, y en la memoria queda", así que eso siempre estará ahí y es mejor seguir adelante, por parte de todos), y, además, parece que voy aprobándolo todo (por fin). En cuanto a salud, tuve mi resfriado raro de más de un mes pero ya me curé, aunque con tanto cambio de temperaturas no sé cuánto tardaré en recaer.

¿Y cómo celebré mi cumpleaños? Yendo a clase, no podía ser de otro modo. Me lo pasé bien, no obstante, así que la mañana genial. Y al volver a casa (bueno, al piso), me esperaba una increíble sorpresa que consistía en un enorme tiramisú, bonísimo donde los haya, hecho por un amigo y vecino que no es más buena persona porque no puede. Muchísimas gracias.

También recibí las consabidas felicitaciones de conocidos y casi desconocidos que se enteraron; lo más chocante fue que me felicitase tantísima gente en la facultad... Se corrió la voz, señoras y señores, y la gente (la gente que me conoce y que sabe quedar bien, claro) se acercó a felicitarme... Fue de agradecer, la verdad.

Y bueno, por la tarde me tocó hacer de taxista y cuando volví estuve hasta las tantas chateando; con eso de que hoy no tengo clase hasta las 14:30, había que aprovechar.

Ahora a ver si me visto y me hago la comida, que ya toca. Y esta semana y las que vienen a estudiar buena cosa, que quiero sacármelo todo bien para no tener que preocuparme de nada durante el cuatrimestre que viene.

Sin más que deciros, me voy despidiendo hasta la próxima.

Besos y abrazos.

lunes, 21 de enero de 2008

Exámenes, Bolonia e Internet

¡¡Hola!!

En época de exámenes, así es como estoy, aunque esta semana tengo un ligero respiro en el que poder estudiar mucho, jejeje. El viernes haré el oral de Francés y, en teoría, ya habré acabado con los exámenes de la asignatura hasta el cuatrimestre siguiente. Luego sólo me quedará uno de Castellano (y una exposición sobre diccionarios), uno de Català, dos de English, uno de Informática y uno de Lingüística... FIESTAAAAAAAA...

Exámenes aparte, hoy hemos votado para lo del Tratado de Bolonia, para decidir si estamos de acuerdo o si queremos posponer su implantación en la facultad hasta junio o así. Hemos votado que se posponga, pero mañana se harán las votaciones oficiales y veremos qué sale. Supongo que ya diré algo al respecto.

Y por fin, por fin, tengo Internet otra vez. No sé cuánto durará, porque con la Vila Universitària nunca se sabe, pero por lo menos ya puedo mirar el correo, el Campus Virtual, chatear y todo lo que se hace utilizando la red. Claro que, mientras escribía, se ha vuelto a colgar... Espero que no suceda muy a menudo, la verdad.

En fin, voy a ir acostándome, que mañana tengo el día completo otra vez porque, aunque no os lo creáis, las clases no se suspenden aunque haya exámenes. Mola, ¿eh?

Abrazos. ;-)

miércoles, 9 de enero de 2008

Capítulo 0

¡Hola!

Antes que nada: ¡¡FELIZ 2008!!

Es un poco tarde, lo sé, pero entre unas cosas y otras hacía más de un mes que no entraba por aquí a escribir y, como no, la víspera de la entrega de un trabajo importantísimo es el mejor momento. ¿Cómo estáis? Aunque dudo que nadie responda, al menos espero que estéis bien y os lo hayáis pasado aún mejor estas fiestas.

Año nuevo, vida nueva, o eso dicen. ¿Por qué escribo eso? No tengo la más remota idea. Los propósitos para el nuevo año seguramente serán parecidos a los del año pasado, como le ocurre a todo el mundo. Los míos, prefiero no transcribirlos; lo único, se me ocurrió que para este año podría hacer al menos una entrada obligatoria en el blog cada mes, como lo de 12 meses, 12 causas. De este modo me obligaría a escribir todos los meses, aunque sólo sea un resumen del mes (pedirme que trate temas importantes para la sociedad ya me parece excesivo).

Así pues, esta entrada no cuenta porque es de introducción, pero la que se llame Capítulo X (donde X = N {1, 12}, si es que se escribía así) ya formará parte de este "proyecto". Esto no implica que no pueda escribir más, aunque creo que para empezar no está mal. Una vez me dijeron que tenía que escribir más y no supe qué decir; ahora la respuesta es que escribiré según me venga en gana porque no quiero perjudicar en exceso la calidad de lo que escribo (seguro que vosotros opináis igual, lectores). Si hay poco, pues eso que hay y, a quien no le guste, ajo y agua (como cuando iba al colegio, jajaja).

En fin, os dejo, no sin antes poner parte de una conversación telefónica con sus más o menos exactas palabras:

- "¿Esa es María?"- pausa para comprobarlo.- "Ah, no, es un señor sacándose un moco".
- "..."- analizando el comentario.- "Jajajajajajajajaja".

Pobre chica, confundirla con un señor que se hurga la nariz. Da que pensar, ¿eh?.

Ah, me he pasado el Runaway 2 (abusando del sistema de pistas incluido con el juego, lo reconozco) y, parece ser, ocurre como con muchos juegos de hoy en día, que se quedan a medias a la espera de más; es un poco molesto que corten el hilo argumental, la verdad, aunque no hay más remedio que aguantarse.


Y ahora sí, hasta la próxima, sea cuando sea.