domingo, 29 de julio de 2007

No me había sucedido antes

Hola:

No debería decirlo, tendría que ser mi secreto, tendría que evitar hablar sobre ello, no compartirlo con nadie, pero... Ha sido increíble. No sólo uno, ni dos, ni incluso tres, sino que anoche rechacé cuatro planes distintos.

Después de haber dormido unas seis horas esa madrugada, el día transcurrió tranquilamente con una sóla proposición, ir a la fiesta del Orgullo en Gandía. Debido a la falta de sueño y la idea de cómo llegar sano y salvo al sitio, decidí quedarme en casa. Gracias por la invitación, de verdad, pero que me caía de sueño, que no era una excusa barata.

Por la tarde me llamó un buen conocido del pueblo vecino, que me dijo de quedar para hacer de acompañante de un amigo "farolillo", ir a cenar a Valencia y luego a Acuarela (playa). Tuve, también, que rechazar la oferta; más que nada porque si estaba para ir a una discoteca, estaba para acompañar a alguien a Gandía.

También se juntó que se conectó un chico que había conocido dos semanas antes, y que es de Gandía, y que me dijo de ir y que le llamara... Muy tentador, creedme, pero uno tiene principios y si se dice que no a dos, el tercero corre la misma suerte.

Y una vez estaba acostado, en pijama, leyendo tranquilamente, me llamaron unos amigos de Castellón que estaban en ruta, que si me unía a ellos porque se iban a Gandía. Hmfjhfjmfj...

Así que ya véis, cuatro planes y no acepté ninguno. Ya he recibido críticas por parte de un amigo y, supongo, recibiré más críticas.

¿Vosotros qué opináis?

Un abrazo.

sábado, 28 de julio de 2007

Una imagen para meditar


Hola:

Hoy, cambiando las pilas gastadas de mi cámara digital, he visto algunas fotos que ni recuerdo cuándo hice. Algunas son de una comida, otras no y, entre ellas, estaba esta foto.

Me he quedado mirándola, contemplándola... Es una buena imagen para pensar sobre lo que ocurre en nuestras vidas, en general. Es una de esas fotos que empiezas a mirar, luego te fijas en los detalles, en los colores... y sin darte cuenta estás pensando en los eventos pasados y los posibles futuros de la vida, en los caminos a recorrer y los que se quedaron atrás, en si se es más sabio o más precavido, en si es mejor pararse a pensar o hacerlo sobre la marcha...

Me preguntaron por qué no hacía un fotolog... No hace falta, me sirve este blog para comunicarme, o no.

Un abrazo.

miércoles, 25 de julio de 2007

Memorias de hotel (II)

Hola, otra vez:

Hoy, desde luego, le estoy sacando partido a esto de tener un blog. Pero esta vez voy a acortarlo muchísimo, que no sé cómo me enrollo tanto.

Ayer tuve la matrícula en la UAB. Se podría decir que ya es oficial, si no fuera porque he de realizar el traslado de expediente desde la UPV; que ya podrían habérmelo dicho antes, por cierto.

Pasé la noche en el ya famoso hotel (Serhs Campus), esta vez en otra habitación casi idéntica a la de la otra vez. Como recepcionista estaba el chico del viernes, y hasta se acordó de mi nombre (o eso pareció). La de cosas extrañas que me suceden.

A la noche, cuando fui a cenar, me dio la sensación de que había muchas parejitas homosexuales, y me divertí muchísimo porque había un camarero nuevo al que le decían todo lo que tenía que hacer; además estaba bien, como todos allí.

Después de cenar me subí a la habitación a ver "Sobrenatural" (¿pero cómo se puede estar tan bueno? Me refiero a Jensen Ackles, el "hermano mayor") y, después de verla (menos cuando me tapaba los ojos), vi las noticias y ya intenté dormir.

Puesto que hacía calor y no quería sudar, me acosté en calzoncillos. Esta noche ya la pasé mejor. Y al día siguiente, matrícula y a casa.

Volví a ver a un chico que me llamó la atención la otra vez, porque me recordaba a Sylar de Heroes, y me gustó. El caso es que sé cómo se llama, pero me lo guardaré hasta que le conozca como toca, en clase o por ahi.

Al volver, cómo no, parada obligatoria a gorronear comida en casa del amigo este de Castellón. Al cocinillas le salió una salsa boloñesa muy decente, con lo que comí muy bien. Para variar, hizo comida para cuatro o cinco, y éramos dos. Y aprovechando la coyuntura, pues me quedé a cenar. Todo un placer, como siempre. Si es que no hay nada como que le cuiden a uno.

Tanto lujo no puede ser bueno para mi salud, jajajaja. De momento ya se ha terminado esto de los viajecitos hasta septiembre. Hasta pronto.

Besos.

Memorias de hotel (I)

Hola:

Sigo contando las "Aventuras de Adrián". Esta vez la historia transcurre en Barcelona, principalmente.


19/07/07

Me he levantado después de oír tres o cuatro veces las múltiples alarmas que tenía puestas. Al cabo de tres horas de ultimar preparativos me he puesto en marcha otra vez hacia las tierras catalanas. Lo primero que he hecho ha sido parar en la gasolinera para hacer el lleno y mirar la presión de las ruedas; el manómetro estaba estropeado, con lo que en vez de deshinchar he hecho lo opuesto, así que me ha tocado seguir camino hasta la primera área de servicio que hubiese en ruta.

Una vez solucionado el problema de las ruedas ya sí he seguido camino hacia Barcelona, no sin antes pagar cerca de 25 € de autopista. Al llegar al hotel no había luz, así que me ha tocado utilizar el sistema antiguo de iluminación solar. Afortunadamente no han tardado en solucionar el problema y he podido enchufar el a/a (aire acondicionado, para l@s que aún no lo sepan). Siguiente paso: ir a echar la solicitud de reserva de plaza en la residencia; tampoco tenían luz y aún no lo habían solucionado. En este caso he optado por volver después, a la espera de solucionar definitivamente el trámite.

Vuelta a la habitación, ducha gloriosa, tarde de lectura, retorno a donde la residencia. Esta vez ya tenían luz. ¿El que me ha atendido era gay? Porque diría que sí, pero bueno…

Al volver al hotel he vuelto a deleitarme la vista con el recepcionista, que está buenísimo. Al cabo del rato he bajado a cenar, y le he preguntado dónde era la cena (como si no lo supiese, pero hay veces que es mejor hacerse el tonto) y me ha indicado el lugar donde nada más entrar se me ha quedado mirando el camarero, probablemente porque no cuadra un chico joven, melenudo, sin afeitar, en vaqueros piratas y zapatillas de deporte en un hotel de 4****. Y cuando me he fijado… qué ojos. Este debe ser el hotel de los bombones, porque están todos buenísimos. Lo malo es que parezco la única perra en celo, y ni siquiera sé levantar el rabo; debo empezar a plantearme el llamar la atención, vestirme de fucsia y esas cosas obvias, pese a ser objetivo de gamberros (léase la entrada previa). Mejor me controlo, mañana será otro día.

P.D.: Me encanta el hotel. Más bien, ME ENCANTA. Bueno, el mosquito que acabo de ver sobra, pero por lo demás esto es genial. Ya lloraré el gasto luego, que de momento es un gozo.

20/07/07

Qué mala noche he pasado. Lo que no se puede hacer, por lo visto, es quitar el aire acondicionado para dormir; ¿que temes por tu garganta y sistema respiratorio? Pues ya se curará. Eso es lo que tendría que haber pensado esta noche, porque no recordaba haber sudado tanto desde hacía mucho tiempo; vamos, creo que desde el principio de estar en Inglaterra, que no conocía demasiado bien las edificaciones de allí y me cocinaba vivo por las noches.

Pero, ¿quién va a pensar que uno puede sudar en un hotel de 4****? Y no me sirve lo de que ahí no se suda, se transpira. Motivo de tal sofoco: por una parte el calor, y por otra (principalmente) porque el colchón tenía un protector de esos plastificados para evitar mancharlos si se suda u otras cosas (pensad en los múltiples fluidos que fabricamos los humanos). Resultado: que a eso de las cinco y media me he despertado bañado en sudor y me ha tocado desplazarme a un ladito del colchón, pero como el pijama estaba mojado he terminado medio enfriado.

A eso de las ocho me he levantado, duchado y bajado a desayunar. Buffet libre: fruta natural lista para comer (piña, melón, uva con pepitas), cereales, zumos de fruta (piña, melocotón, naranja), leche entera, agua, pan, huevos revueltos, fiambre, queso, chocolate, tarta, etc. Después de un desayuno que, a pesar de todo lo mentado (y lo que me he dejado), dejaba un poco que desear (también es cierto que yo hasta el segundo desayuno no le pillo el truco a lo del buffet), vuelta a la habitación a hacer tiempo.

A las 11 tenía una charla sobre la carrera, donde en teoría nos tenían que explicar lo que teníamos que llevar a la matrícula, cómo funcionaría el proceso y otras cosas que ahora no recuerdo. Puesto que una señorita muy amable (que sólo me hablaba en catalán pese a yo hablarle únicamente en castellano) ya me había dado todo lo necesario para la matrícula (agenda, guía del alumno, carpeta, papeles para la matrícula y la hoja de pre-matrícula), al salir del aula donde se había impartido la charla fui a localizarme en las listas donde se suponía que me dirían la hora y el día que me tocaba ir a matricularme… Martes, 24 de julio, a las 11:00 horas… ¡Vaya mierda! (disculpas por el vocabulario)… Sí, vaya mierda (disculpas otra vez) porque una cosa es estar una o dos noches en el hotel, y otra es estar cinco con la única finalidad de no ir a casa, en plan vacaciones. Obviamente era un sacrificio que estaba dispuesto a hacer.

Después de una acalorada conversación (bueno, dos) con mis padres, el resultado es que me ha tocado ir al hotel, cancelar la reserva, pedir la cuenta y volverme a casa. Debido al enfado creo que he vuelto más rápido de lo normal, pero tenía motivos. Gracias, oh gracias, a mi querido mecenas que me permite ir a su casa a ser alimentado con macarrones y salsa de tomate (sí, la misma “española” de la entrada previa) de casi una semana de antigüedad (la salsa, no los macarrones), y también el desahogarme por la minucia de haberme quedado sin “vacaciones”.

Ya en casa la cosa se ha normalizado (no es así, pero no me apetece extenderme más con esto) y digamos que no me sabe tan mal el haber vuelto. El lunes volveré a las carreteras para hacer noche en el mismo hotel (si el chico me reservó una habitación) y asistir al proceso, supongo que interesante, de una tutoría personal previa a la automatrícula (¿conseguiré trato especial o no? ¿Me quedaré sin lengua C; conseguiré dos?). Más en sucesivas entradas.

Un abrazo.

P.D.: A pesar de los “problemillas”, el servicio del hotel es muy bueno; sigo recomendándolo. Hasta otra.

P.P.D: Si creéis que es largo, lo he acortado, jejeje. Saludos.

Una noche de ¿fiesta?

Hola:

Hacía tiempo que no podía escribir, y precisamente por la cantidad de cosas que han sucedido. Vale, que sólo ha sido salir de fiesta, dos viajes a Barcelona y la visita de la familia, pero eso para mi es más de lo habítual, y más todavía de la manera en que sucedió.

Esta entrada la dedicaré al ataque de homofobia que sufrió un amigo mío; bueno, y a comentar mis patéticos flirteos con el ambiente.

Comienzo...

Por fin, después de meses (si no más) sin salir por el ambiente (o sea, cuatro garitos) de Valencia, al fin dos amigos y yo coincidimos, nos alineamos como los astros, y salimos de fiesta, uuuuuuuhhh.

Lo primero fue la cena a base de salsa de tomate (perdón, perdón, "salsa española") y carne variada (pollo, longaniza y ternera)... ¡¡¡SIN PAN!!! Menos mal que había un mendruguito rescatable por ahi, jejeje. Y de postre tarta helada de turrón. Por cierto, me parece increíble que me comiera en dos días tres cuartos de la tarta; ¿cómo sóis tan mirados para los quilitos? Si la arruga es bella, el michelín también puede serlo, ¿o no?

Después de la cena, el momento maniquí: "Pruébate esto. Uy, no, eso no. Mejor esto. Ahora esta camisa. Zapatos. Nada, esos pantalones no, mejor estos otros. ¿Esos calcetines? Ni hablar; ponte estos. Mójate el pelo..." Resultado: yo. O sea, es que no hay más, era yo con ropa bonita. "Yo he follado cada vez que me he puesto esa camisa." - me dijo. Pues chico, tranquilo que yo me encargo de romper el mito (y lo rompí).

Una vez aparcados y con chupitos en el cogote, fuimos a ADN. ¿Cola en ADN? ¿Pero qué le ocurre a esta ciudad? Lo que faltan son locales. Y qué calor dentro. Al final conseguimos un hueco delante de un aparato de aire acondicionado, con una pared de espejo... qué mono estaba esa noche, la verdad es que hicieron un buen trabajo (peligro, narcisismo al poder). Bueno, yo no sé de dónde se sacaron amigos mis amigos, pero me endorsaron a un nórdico rubio, alto y bronceado para que me líase con él.

Que no, joder, que no soy tan fácil. Además, cuando me abro se cierran, así que no me sirve lo de "sólo tenías que besarle", que lo sé, pero no me dio la gana. Y si no el otro, que si "qué nombre tan bonito" o la caricia de turno, pero cuando ataco pasan de mi... ¿No estaba tan follable? ¿Y por qué nadie me invitó?

Mientras tanto, mis otros amigos estaban haciendo relaciones públicas, porque otra cosa no. Bueno, uno de ellos me quemó la mano con el cigarrillo... Hace dos semanas y aún tengo marca, que conste, pero sin rencores, ¿eh? El caso es que este individuo que quiere conservar el anonimato, se perdió. Sí, como leéis, nos perdió de vista porque se fue y decidió que le habíamos abandonado por haber ligado, así que se fue a Deseo 54 con sus otros amigos.

Allí se percató de que en un momento entre la entrada y la compra de bebidas su cartera había sido sustraida de su localización habitual. Presa del estupor y la confusión, no tuvo otra brillante idea que irse solo a buscar un taxi. Puesto que no tenía más que "calderilla", decidió ir a un punto donde la tarifa se redujese considerablemente; y entonces sucedió... Una pandilla de tres o cuatro chicos empezó a insultarle y llamarle "maricón" y, no contentos con sentirse ignorados, le dieron tal empujón que hizo que se estrellase con tan mala pata que el dedo pulgar de la mano izquierda se le puso como una morcilla, y una uña del pie se le quebró. Los agresores se fueron, pero mi amigo se quedó moralmente destrozado y con una idea fija: "Volver a casa".

Así que nuestro protagonista secundario estaba malherido, herido en su orgullo y había sufrido un robo. Después me enteré que después de ser ignorado por varios taxis, al final uno se apiadó de él y le llevó a casa.

Mientras, yo había salido de ADN con mi otro amigo y al ver que el que faltaba no estaba, después de hablar con él decidimos irnos al piso del primero... SIN LOS OTROS CON LOS QUE "HABÍAMOS LIGADO" (porque, como he dicho, no nos invitaron). Y qué fiesta, qué alborozo, que mi amigo decide que se quiere levantar pronto y se va a la cama... y yo solo en su piso sin nada que hacer, y sin poder contactar con el malherido que estaba en crisis y no me decía qué le había ocurrido.

Al final cogí un taxi y me fui donde el malherido, y pasé la noche con él, y al día siguiente ya fuimos de hospital (a que le entablillaran el dedo) y a la policía (a denunciar el robo).

Así que ya véis, para una vez que salgo me toca hacer de enfermero. Con lo bien que se está acurrucadito en el sofá viendo una buena peli...

Abrazos.

viernes, 13 de julio de 2007

Ha-Buah de Eytan Fox

Hola:

Acabo de ver la última película de Eytan Fox, titulada Ha-Buah (The Bubble), en versión original. No me había pasado antes, que yo recuerde, el ver una película extranjera sin subtítulos.

He llorado, me he reído, me he asombrado, he sentido impotencia, me he divertido, he sufrido... y sin entender lo que decían. Esto me demuestra que Eytan Fox es un director que sabe jugar con los idiomas universales, y que se puede llegar a tener paz y amor donde hay guerra y tristeza, y que hasta la muerte... No, la muerte no trae nada bueno aquí...

Realmente este director nos muestra muy bien los conflictos entre Palestina e Israel. A pesar de ser homosexual, junto con su pareja crean películas que podríamos considerar de "temática gay", pero los personajes son tratados todos por igual, independientemente de su condición sexual, y quedan todos relegados a un segundo plano donde la trama principal es más importante que las historias paralelas de los distintos personajes, que lo que hacen es apoyar los sentimientos que nos trae una guerra sin sentido.

Razonando un poco, creo ahora comprender el título de la película. La Burbuja de la que habla el título podría ser perfectamente la de una ciénaga de muerte y desesperación, donde de vez en cuando se crea un fenómeno que permite "respirar" a todos los que viven en ella, ya sea un romance, una boda, una fiesta, etc. Pero esta burbuja es creada por cuerpos en descomposición; es como querer ver retazos de vida donde no la hay y, aún así, esos retazos son los que nos empujan a luchar por nuestros sueños, nuestra vida.

La película, además, está ambientada por la música de Ivri Lider, un músico israelí que, según he leído, ha participado en más películas de Fox. Además, hace un cameo en esta película con "The Man I Love", ambientando una de las muchas escenas románticas que inundan el largometraje (según mi opinión personal).

Si os véis con fuerzas de experimentar nuevas sensaciones, os recomiendo que la veáis.

Hasta otra.

miércoles, 4 de julio de 2007

Cambios, cambios, cambios...

Debe ser la época, la temporada en la que nos solemos plantear si vamos por buen camino o no, si hay algo que queremos cambiar en nuestra vida o si, por el contrario, estamos satisfechos con nosotros mismos.

Ya llevo leídos varios blogs en los que la gente se da cuenta de que cambia, que necesita llevar otro ritmo de vida (referencias: McPhee o Noseli). Y yo no sé por qué, pero no se aplica a mi. No, no soy de los que creen que necesito cambiar algo para ser feliz, y mucho menos de los que creen que estoy estupendamente y no he de cambiar nada. No, yo soy de los que si hay que cambiar, se ha de notar... es más, NECESITO un cambio constante y permanente en mi vida para ser feliz.

Desde que terminé C.O.U. allá por el 2001 he estado de perpetuo cambio. Es que me paro a pensar y no ha habido nada que fuera permanente en mi vida, y aún así no es suficiente.

Desde que salí del instituto (vale, fui a un colegio privado, pero no me peguéis por ello) y comencé la universidad he cambiado dos veces de carrera, dos veces de coche, he conocido nuevos amigos y dejado de hablar con viejos amigos y he reencontrado viejos amigos, me he ido de Erasmus al país con el que siempre soñé siendo pequeño y me he vuelto antes de hora por sentirme decepcionado, he tenido "dos" parejas (penoso, lo sé), he cambiado varias veces de estilo de peinado (desde rapado hasta larguito), he mejorado mi forma de vestir (aunque no os lo creáis los que me conocéis), me he vuelto más abierto y las conversaciones pueden hasta suponer un placer para mi (es que yo siempre he sido muy cerradito), he tenido dos trabajos, y físicamente he pasado de ser considerado "mono" a "muy guapo" (es lo que me dicen, que conste, que tampoco me lo termino de creer).

A pesar de todo ello, no estoy conforme... no soy feliz conmigo mismo... Adoro a mis amigos, adoro todo lo que me rodea, diría que soy feliz y, aún así, no lo soy; hay algo en mi que no termina de cuadrar, que no termina de gustarme, algo que cambiaría y que me haría feliz, pero no sé qué es.

Sí, me encantaría tener un cuerpazo, me encantaría ligar muchísimo, me encantaría ser admirado, me encantaría tener una carrera, un buen trabajo y una buena relación, y aún así no estoy seguro de que pudiera ser completamente feliz. Necesito cambios.

Necesito viajar, necesito conocer gente nueva, necesito conocer nuevas mentes, estoy ávido de conocimientos, y echo de menos estar tranquilito con mis amigos más íntimos hablando de trivialidades. Quiero levantarme por las mañanas y saber qué me depara el día, pero quiero que esté lleno de sorpresas agradables e inesperadas. Quiero abrir los ojos y ver a mi amado junto a mi, pero no quiero haber pasado calor por su culpa. Quiero leer todos los libros que me apetezca, aunque tengo tiempo y no ganas. Quiero que alguien me saque de aqui...

Es que me aburro tantísimo... estoy muy desaprovechado. Necesito cambios porque necesito saber si soy yo el aburrido o es que me dejo aburrir por el entorno. Ya sé que muchos diréis que soy aburrido, que si estuvierais en mi lugar no tendriais tiempo ni para pensar qué hacer, pero no estoy acostumbrado a ese ritmo de vida, aunque lo necesite...

Por eso los cambios, supongo, porque necesito dar el salto, sacarme provecho, hacerme feliz.

Espero que me cojan en la universidad y allí consiga mi tan ansiada carrera y la dirección necesaria para encauzar mi vida hacia la felicidad.

De momento, iré cambiando cositas en mi vida, creando parches para soportar estos días de puro tedio.

Hasta otra.

domingo, 1 de julio de 2007

Mejorando el blog

Hola:

Vaya, no me ha costado más de hoy, afortunadamente; por fin ya está disponible para deleite de la gente un reproductor de música con, de momento, pocas canciones. Tampoco sé si lo modificaré mucho; mi idea es ir cambiando el repertorio según la temporada y mi estado de ánimo, pero mientras tanto se queda así. Para los que tengan curiosidad, lo saqué de aquí.

También he añadido una imagen de Joe Phillips con trasfondo acuático, que está bien refrescarse ahora que llegan los calores.

Sin mucho más, de momento, me despido.

Hasta pronto.

Reproductor multimedia

Hola:

Voy a intentar agregar un reproductor de música a mi espacio, porque así podréis escuchar música de algún modo. Ya lo intenté una vez en otro sitio y los resultados no fueron exactamente los esperados, así que no prometo nada.

También intentaré agregar alguna fotografía.

Lo del contador de visitas lo dejo para más adelante, que si me propongo mucho al final no hago nada, jejeje.

Id dejando vuestras opiniones sobre cómo va quedando el sitio.

Besos y abrazos.