viernes, 31 de agosto de 2007

Con los elementos y sin historia erótica

Hola:

Hay que ver lo poco que escribo últimamente; y además creo que esta entrada es por puro aburrimiento.

En teoría tendría que estar ahora visitando "les Coves de Sant Josep", pero obviamente no es así.

Para pasar el rato, pues, escribiré lo que me ocurrió ayer. No es que sea entretenido... Total, va sobre consoladores, lubricante y novela erótica, pero bueno...

Ayer había quedado con un amigo en Valencia. Hacía tiempo que no nos veíamos, así que quisimos aprovechar bien el tiempo y nos fuimos directamente al VIPs, para comer y que me contase sus aventuras en Londres. Todo fue bien, ameno, divertido; hasta la comida fue buena, siendo de menú (suele serlo, de todos modos).

Después de comer nos fuimos a la peluquería, que yo necesitaba ya cortarme el pelo y, de paso, quería enterarme de lo que había sucedido con mi peluquero, que se había cogido dos años de excedencia. Al llegar me dieron cita para las 16:30, con lo que aún teníamos tiempo de dar una vuelta por ahi.

Yendo de paseo, acabamos en Ann Summers donde, oh, había lubricante y consoladores. Seguro que ya pensábais que la cosa iba a estar más subida de tono, ¿verdad? Bueno, aún falta lo de la novela erótica...

Mientras charlábamos sobre los diversos tipos de consoladores que había y los diferentes tipos de lubricante se nos ocurrió ir a dar una vuelta por el centro. Fuimos hasta la plaza de la Virgen, donde estuvimos unos minutos sentados hasta que ya se hizo la hora de cortarme el pelo.

Después de quitarme muuuuuuuuuucho pelo (tenía melenita y ahora es más bien tirando a cortito) y de enterarme de que mi peluquero ahora se dedica al montaje fotográfico, fuimos a La Casa del Libro. Yo había estado mirando en Internet libros de "temática homosexual", y me apetecía buscar alguno para ver si era interesante pero en Novela Romántica no había, así que le pregunté a una chica que no sabía dónde había, con lo que le preguntó a un chico que tampoco lo sabía... Yo no es por criticar, pero opino que algo tan "curioso" e "inusual" como la novela de "temática gay" tendría que estar controlada; es más, todas las secciones tendrían que estar controladas, pero no fue el caso y, ¿por qué? Creo que fue porque no los tienen en secciones especiales, sino que hay un apartadito en novela erótica; tan integrados quieren que estén que resulta hasta complicado encontrar algo. El resultado fue que nos pusimos todos rojos (pero creo que el dependiente más) y al final no compré nada.

Y ahi está la historia del consolador, el lubricante y la novela erótica.

Más tarde conocí a unas amigas de mi amigo y nos fuimos todos a comprar regalos de cumpleaños. Vamos, que estuvimos pasando la tarde yendo de tiendecitas.

Yo tenía que quedar con un chico por la tarde, pero al final no pudo ser (como suele ser con este chico) y me volví a casa a cenar y dormir.

Hasta la próxima.

2 comentarios:

Flanagan McPhee dijo...

Superyo al rescate... Yo me encargo, bebé.

Muy bueno lo de crear expectativas... Ahora falta mejorar el resultado, que pareces el Tomate (sin ofender).

Con respecto a lo del VIPS... ¿Acaso no recuerdas nuestra experiencia común en la ciudad que nbo debe ser nombrada (me da más miedo nombrarla que a Voldemort)?

Joooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo...

Te voy a echar de menos.......................................................................................................................................

Unknown dijo...

Jajajaja. Eso, eso, al rescate, aunque no sé muy bien de qué.

Y chico, ¿qué culpa tengo yo de ser tan malo como la programación de la tele? Tranquilo, que no ofendes, de todos modos.

Sí, recuerdo lo del VIPs... Salió a relucir, por cierto; se ve me impactó más de lo que pensaba.

Y no me eches de menos aún, que tampoco me voy a otro país (aunque lo parezca).

Un fuerte abrazo. :)