Hola:
No sé si os ocurre a vosotr@s a veces, pero empiezo a tener la sensación esa de que todo se me queda pequeño: la casa no es lo suficientemente grande para perderme en ella, los amigos no son suficientemente amistosos, el tiempo transcurre leeeeeeeeeeentamente y parece que este sufrimiento no se termina nunca. Llegado a este punto, hasta cualquier comentario inocente de mis padres me parece una buena excusa para discutir.
Aún me quedan tres semanas para la mudanza, y se me está haciendo taaaaaaaan largo... ¿Por qué mis amigos no quedan conmigo? ¿Por qué mis ligues me ignoran? ¿Por qué me aburro tanto?
Para colmo, mis amigos más íntimos están de vacaciones y no me pueden sacar de este sopor, y los planes más inmediatos que tengo son para dentro de seis días: ¿día entero con la familia o comida con dos amigos? Vista la situación, casi que me quedo con la familia.
Hoy he probado una cámara de vídeo, creyendo que me serviría de algo... JA. Ya ni siquiera me sirve Internet para perder el tiempo, así que menos aún un juguetito al que no le sé sacar partido.
Podría leer, pero el libro que estaba leyendo me resulta un tanto soporífero, y teniendo en cuenta que mi sueño es intranquilo desde hace un tiempo para acá, mejor lo mantengo lejos de mi alcance (es La Historiadora, en inglés).
Hoy ha sido tal el aburrimiento que hasta he cocinado... Apunte: bizcocho borracho con helado de vainilla, buena combinación.
En fin, voy a ver qué hago hasta que tenga que hacer otra cosa tediosa.
Saludos.
martes, 14 de agosto de 2007
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