Hoy, desde luego, le estoy sacando partido a esto de tener un blog. Pero esta vez voy a acortarlo muchísimo, que no sé cómo me enrollo tanto.
Pasé la noche en el ya famoso hotel (Serhs Campus), esta vez en otra habitación casi idéntica a la de la otra vez. Como recepcionista estaba el chico del viernes, y hasta se acordó de mi nombre (o eso pareció). La de cosas extrañas que me suceden.
A la noche, cuando fui a cenar, me dio la sensación de que había muchas parejitas homosexuales, y me divertí muchísimo porque había un camarero nuevo al que le decían todo lo que tenía que hacer; además estaba bien, como todos allí.
Después de cenar me subí a la habitación a ver "Sobrenatural" (¿pero cómo se puede estar tan bueno? Me refiero a Jensen Ackles, el "hermano mayor") y, después de verla (menos cuando me tapaba los ojos), vi las noticias y ya intenté dormir.
Puesto que hacía calor y no quería sudar, me acosté en calzoncillos. Esta noche ya la pasé mejor. Y al día siguiente, matrícula y a casa.
Volví a ver a un chico que me llamó la atención la otra vez, porque me recordaba a Sylar de Heroes, y me gustó. El caso es que sé cómo se llama, pero me lo guardaré hasta que le conozca como toca, en clase o por ahi.
Al volver, cómo no, parada obligatoria a gorronear comida en casa del amigo este de Castellón. Al cocinillas le salió una salsa boloñesa muy decente, con lo que comí muy bien. Para variar, hizo comida para cuatro o cinco, y éramos dos. Y aprovechando la coyuntura, pues me quedé a cenar. Todo un placer, como siempre. Si es que no hay nada como que le cuiden a uno.
Tanto lujo no puede ser bueno para mi salud, jajajaja. De momento ya se ha terminado esto de los viajecitos hasta septiembre. Hasta pronto.
Besos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario