Debe ser la época, la temporada en la que nos solemos plantear si vamos por buen camino o no, si hay algo que queremos cambiar en nuestra vida o si, por el contrario, estamos satisfechos con nosotros mismos.
Ya llevo leídos varios blogs en los que la gente se da cuenta de que cambia, que necesita llevar otro ritmo de vida (referencias: McPhee o Noseli). Y yo no sé por qué, pero no se aplica a mi. No, no soy de los que creen que necesito cambiar algo para ser feliz, y mucho menos de los que creen que estoy estupendamente y no he de cambiar nada. No, yo soy de los que si hay que cambiar, se ha de notar... es más, NECESITO un cambio constante y permanente en mi vida para ser feliz.
Desde que terminé C.O.U. allá por el 2001 he estado de perpetuo cambio. Es que me paro a pensar y no ha habido nada que fuera permanente en mi vida, y aún así no es suficiente.
Desde que salí del instituto (vale, fui a un colegio privado, pero no me peguéis por ello) y comencé la universidad he cambiado dos veces de carrera, dos veces de coche, he conocido nuevos amigos y dejado de hablar con viejos amigos y he reencontrado viejos amigos, me he ido de Erasmus al país con el que siempre soñé siendo pequeño y me he vuelto antes de hora por sentirme decepcionado, he tenido "dos" parejas (penoso, lo sé), he cambiado varias veces de estilo de peinado (desde rapado hasta larguito), he mejorado mi forma de vestir (aunque no os lo creáis los que me conocéis), me he vuelto más abierto y las conversaciones pueden hasta suponer un placer para mi (es que yo siempre he sido muy cerradito), he tenido dos trabajos, y físicamente he pasado de ser considerado "mono" a "muy guapo" (es lo que me dicen, que conste, que tampoco me lo termino de creer).
A pesar de todo ello, no estoy conforme... no soy feliz conmigo mismo... Adoro a mis amigos, adoro todo lo que me rodea, diría que soy feliz y, aún así, no lo soy; hay algo en mi que no termina de cuadrar, que no termina de gustarme, algo que cambiaría y que me haría feliz, pero no sé qué es.
Sí, me encantaría tener un cuerpazo, me encantaría ligar muchísimo, me encantaría ser admirado, me encantaría tener una carrera, un buen trabajo y una buena relación, y aún así no estoy seguro de que pudiera ser completamente feliz. Necesito cambios.
Necesito viajar, necesito conocer gente nueva, necesito conocer nuevas mentes, estoy ávido de conocimientos, y echo de menos estar tranquilito con mis amigos más íntimos hablando de trivialidades. Quiero levantarme por las mañanas y saber qué me depara el día, pero quiero que esté lleno de sorpresas agradables e inesperadas. Quiero abrir los ojos y ver a mi amado junto a mi, pero no quiero haber pasado calor por su culpa. Quiero leer todos los libros que me apetezca, aunque tengo tiempo y no ganas. Quiero que alguien me saque de aqui...
Es que me aburro tantísimo... estoy muy desaprovechado. Necesito cambios porque necesito saber si soy yo el aburrido o es que me dejo aburrir por el entorno. Ya sé que muchos diréis que soy aburrido, que si estuvierais en mi lugar no tendriais tiempo ni para pensar qué hacer, pero no estoy acostumbrado a ese ritmo de vida, aunque lo necesite...
Por eso los cambios, supongo, porque necesito dar el salto, sacarme provecho, hacerme feliz.
Espero que me cojan en la universidad y allí consiga mi tan ansiada carrera y la dirección necesaria para encauzar mi vida hacia la felicidad.
De momento, iré cambiando cositas en mi vida, creando parches para soportar estos días de puro tedio.
Hasta otra.
miércoles, 4 de julio de 2007
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2 comentarios:
Has descrito tan bien cómo me siento en muchas ocasiones que yo, hablando de mi, no lo podría hacer mejor.
Estoy contento con todo lo que tengo, amigos, familia, estudios...pero aún así hay algo que me falta. Falta una parte importante de mi, esa que haría que volviese a dormir plácidamente por las noches, que no me levantara cada mañana como si tuviese un hueco en el alma que hasta duele y que convertiría los domingos en el día perfecto, en lugar de un día más.
Sé que tal vez soy egoísta por centrar mis ánsias en esa parte de mi que hoy no está y no poder disfrutar al 100% de todo lo que me rodea y es meritorio de ello, te lo aseguro. Pero no sabes cómo lo echo de menos.
El caso es que sigo soñando en volver a encauzarme en el camino de la felicidad, porque es un camino largo más que un destino. Y es la esperanza la que me da el convencimiento de que ese camino está abierto para mi.
Así que los cambios para mi, contínuos y necesarios, intento que me lleven, sobre todo, a pisar por donde realmente quiero.
Seguro que te cojen en la carrera. cuando se lucha por lo que se quiere, al final, hay recompensa, no?
Un beso.
Hola, "el que sigue soñando":
Ante todo, muchas gracias por tu comentario; es casi una entrada nueva. Deberías escribir en algún blog; me encantaría leerlo.
No sabía que mis palabras pudieran describir los sentimientos de otros, puesto que a menudo es difícil expresar los propios.
Personalmente opino que no es egoísmo el querer ser feliz; todo depende del modo en que se intente, ya que si no se hace daño a nadie no veo la maldad en buscar la felicidad propia.
Es cierto que puede ser un camino largo, pero ¿acaso la alternativa es mejor? ¿Es preferible el conformismo y la desesperación?
Gracias por los ánimos de la carrera; cada vez quedan menos días. Lo de la recompensa... a veces hay que buscarla, que lo que obtenemos no siempre es lo que creemos que necesitamos y, aún así, es lo que nos hace feliz. Vamos, que cuando algo no sale como esperamos, a veces cuesta ver el lado positivo, a pesar de que por haber luchado haya "recompensa", de algún modo.
Menuda parrafada, jajaja. En resumen, que no te preocupes, que lo que tenga que ser, será.
Besos.
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